Muchas veces, si bien los tiempos de Dios son perfectos, debemos apurar algunas cosas, de puro impacientes nomás, o tal vez, por ese gesto de palmadita de espalda que nos reconforta y le da un empujoncito a la autoestima... como decimos, "lo que abunda, en materia amorífica, nunca daña". Esto es de la revista, pero bien puede adelantarse, porque lo esencial es invisible a los ojos!!!
-A cronista Sentido-
¡¡¡DIOS DE 9… Y ESOS MUERTOS RESUCITADOS!!!
Siempre nos gustó, en esta humilde redacción,
la frase de un tema musical de un grupo que se llamaba Los Caballeros de la Quema, que dice más o menos
así: - Todos atrás y Dios de 9… todos
atrás y nuestro Dios… siempre en orsaiii – "-Uy, sí, hacía rato que no
escribía raro-"dirán muchos de ustedes y por eso volvemos a la hoja y pasamos a
explicar en sencillas palabras a dónde nos dirigimos… A veces, cuando charlamos
con gente amiga fuera del entorno del Club, les comentamos que somos una
Editorial dedicada pura y exclusivamente al Club de los Veinte, explicamos un
poco y tiramos la edad promedio de los integrantes… es la parte donde estas
“personas amigas” deslizan un:-“JA!! Una
manga de muertos resucitados!!”- y contrariamente a lo que muchos harían,
que sería algo así como comenzar una discusión sin sentido, les explicamos que
tienen razón, que El Club de los Veinte tiene el grandísimo honor de
encontrarse mencionado en las Sagradas Escrituras, en el Evangelio según San
Otto Mártir de Niuls, a los cristianos de El Campito, cuyos párrafos dicen así:

“Y Jesús contando con 30 años se juntó
con más de veinte discípulos mayores y compartió con ellos su vejiga de cordero
capón inflada y los mayores invitáronlo a jugar al sandaliabol y Él aceptolo. Y juntaron togas y más
sandalias e hicieron porterías y pidiéronle a Jesús que fuera portero de una de
ellas y Él aceptolo… Los discípulos mayores sabían de su gran maestría con la
palabra, pero también de su poca
maestría en el manejo de la vejiga y Él sabialo y aceptolo. Y los más de
veinte, eventualmente, burlábanse de Jesús diciéndole que si él era el hijo de
Javéh, que le pidiera unas manos que atraparan alguna vez la vejiga y Él
escucholos y perdonolos, pues no sería tentado por el Demonio…
Muchos encuentros
ocurrieron estas bromas y Él escucholos y escucholos, hasta que un santo día un
tanto cansado de las pesadas chanzas, Jesús pidioles que no burlaranse más y
los más de veinte desoyeronle… y Jesús descargoles una andanada de
todopoderosidad y cayeronles rayos sobre los más de veinte y perecieron en el
acto… salvo uno, al que descargole 70 veces 7
rayos, centellas y el hombre
seguía en pie. Díjole, entonces Jesús: - Edu, no olvides que la inmortalidad es
sólo del alma, no me hagas quedar mal delante de mis futuros feligreses, por
favor, perece-… y Edu pereció…
Acertó a pasar por
el lugar María Madre y con cariño homónimo, díjole a su hijole: - Jesucito,
hijito mío, todopoderoso eres, sagrada trinidad integras, eso ya nadie duda,
pero tu bondad debe triunfar sobre tu sandaliera temperamentalidad… Merecen
estos más de veinte el destino sufrido? No te estarás quedando sin amigos para
jugar al sandaliabol? No te convendría crear un Juez que mida los atropellos? Y
por último, hijo mío, entregarles un don
-

Y Jesús
reflexionolo, meditolo y resucitolos a los más de veinte… acercóseles y
nombrolos uno a uno. Y así tocó a Julio, a Walter y Agustín en primer lugar
porque estaba seguro de que ellos no habían emitido palabra alguna y dioles el
don de la palabra justa y el silencio inteligente… y tocolo a Julio y
concediole unas manos, a Antonio le dio control del tiempo, a Miguel la
italianidad, a Jorge R la habilidad de crear brebajes curativos, a Jorge B. el
manejo de las herramientas, a Coco manejo de divisas, a Cachito una neurona, a
Febbo control sobre los números cabalísticos, al Abuelo el don del recuerdo y
un libro de San Menotti, a Barcia manejo sobre estructuras, a Pordo
comunicación masiva, a Trova finanzas y cholulismo, al Oso el don del son, a
Colli la zurdez, a Dany rodillas biónicas, a De Marco la persistencia, al Turu
el manejo de las aguas, al Muñeco el manejo de los climas, a Becchio el don de
la actuación, a Gunior la juventud entre gerontes, al Rape una incansable voz,
a Hugo libros, a Dario la diversidad de “cultos”, al Edu sólo le dijo que se
levantara y andara, … y Edu se levantó y andó!! y a los que fueran entrando el
don de la amistad...
Y los más de
veinte despertaronse y agradecieronle y jugaronle nuevamente al sandaliabol y
Jesús contentose mucho, pero esta vez los más de veinte recolocaronle en una
nueva posición dentro del terreno de juego, poniendolo de 9 y lejos de su
propia potería y Él agradecioles convirtiendo algunos tantos de buena factura y
ese fue un gran milagro…”.
E’ palabra del Dio’,... te alabamo’ Seor!!!
Evangelio de San Otto Mártir de Niuls